El glaciar Perito Moreno es una de las lenguas del campo de hielo sur, que comparten Chile y Argentina. No es el más grande, aunque tenga la fama, pero es el más accesible.
Es imponente, con su frente de cinco kilómetros y su altura de sesenta, setenta metros. Sorprende cuando cruje, estalla, se rompe, se deshace, cae. A veces tan sólo desprende pequeños trozos de hielo (o eso parece), pero otras veces cae el equivalente a un edificio entero. He tenido el privilegio de ver uno de estos derrumbes delante mía, en primera línea, y quedarme boquiabierta un rato. El impacto es tal que no queda un iceberg, sino que se hace añicos, dejando un roal de hielos delante, que avanza muy lentamente.
Y la paleta de colores azul glaciar, me hipnotiza; desde los oscuros a los claros; los que se muestran en el frente, o los que se esconden en las grietas; o los de los hielos que flotan, ya sean blanquecinos o medio traslúcidos. Porque un glaciar no sólo es blanco. Las vetas del material le dan un aspecto amarmolado.
La parte superior muestra sus lanzas, advirtiendo al que se atreva a penetrar. Y levantando la mirada, uno ve cómo desciende de las montañas, desde treinta kilómetros al interior. Montañas, lejos y cerca. Son los Andes.
Un cóndor sobrevuela el inmenso hielo. No encontrará comida allá, pero su vista se da el festín. ¡Quién pudiera ser cóndor un solo minuto!
![]() |
| Un pedazo de glaciar como un edificio de casi veinte pisos recién caído |
![]() |
| Roal después de la caída |






















Llevo un rato delante del teclado sin saber qué poner...sin palabras.
ResponderEliminarya somos dos
ResponderEliminarEse cóndor eres tu, poniendo imágenes a lo que has visto y que nos trasladas en tus narraciones, busco en la red los sitios que pones, para conocerlos, y ese azul que describes....... Vuelvo a tus imágenes.
ResponderEliminarMe encanta tu aventura....muchos ánimos desde España,murcia
ResponderEliminar